El día de la presentación un asistente me preguntó sobre la importancia de los pies para generar compensaciones corporales. No le pude negar que la medicina holística incide precisamente en que todo está interrelacionado y que tener una pisada equilibrada es buen síntoma. Pero a riesgo que fuera podólogo – negó que esa fuese su profesión- reivindiqué lo que digo siempre: La salud depende en gran medida del buen estado de la boca. Una mala oclusión, un bloqueo mandibular, cientos de cosas que se diagnostican con ayuda de una ortopantomografía y que podemos corregir inciden en cabeza, espalda y extremidades.

Lo siento por algunos pacientes que han invertido cientos de euros en plantillas que son contraproducentes. Obviamente sólo critico aquellas que se han vendido como producto milagro y que no tienen la excelencia exigible.

A mi entender la salud empieza en la boca de ahí irradia al resto del cuerpo humano. Eso incluye esa estructura maravillosa que son los pies y muchos profesionales que los cuidan esmeradamente. Cuidad siempre vuestros pies tanto si hacéis mucho ejercicio, si pasáis mucho tiempo de pie, si lo habéis castigado con tacones o si tenéis diabetes. Pero sin dejar ese cuidado de lado poned el acento en la boca puerta del alimento y de la salud.

Quim Vicent El Somriure

Somos muchos los que opinamos que una sonrisa bonita es la mejor carta de presentación: la higiene y la disposición de los dientes va más allá de la belleza. Para los osteópatas y posturólogos los aspectos estéticos pasan a un segundo plano. Asesoramos para un buen cuidado de la boca porque no sólo nos permite quedar guapos: nos permite estar sanos. Patologías neurológicas y tensiones recurrentes pueden tener que ver con nuestras piezas dentales, nuestra mandíbula y nuestra oclusión bucal. Como cuento en mi libro, subrayar la importancia de los hallazgos en las ortopantoradiografías me ha granjeado el respeto de eminentes traumatólogos. Imagina que con una prueba complementaria tan simple y un tratamiento adecuado te libras de una intervención tan seria como la de columna.

No estoy en condiciones de afirmar que todas las operaciones de columna se pueden evitar con un abordaje odontológico, pero sí que vale la pena incluir en el preoperatorio una valoración de este ámbito. La cirujías de la columna (sean al nivel que sean: cervical, dorsal, lumbar,…) son muy serias, exigen mucha resistencia física y mental por parte del paciente y un largo periodo de recuperación. Aceptar el que tendría que ser el último recurso debería sopesarse con mucho tiento.

En términos emocionales esforzarse por cuidar la dentadura es un indicativo de estar preparado para afrontar la vida. Hay quien vincula la boca a las decisiones. Quien tiene una buena mordida tiene mayores posibilidades de éxito. Debo decir que, a mi entender, las férulas para minimizar los daños colaterales del broxismo (rechinar los dientes en periodo de sueño) es mejor que sean para el arco inferior de la boca y no para el superior como se prescribe habitualmente. Más adelante te explicaré por qué.

No sería fiel a mi filosofía integrativa si nos quedamos con medidas mecánicas para evitar el deterioro inconsciente de la boca. Hay que evaluar aspectos psicológicos y emocionales que se disipan inadecuadamente con este hábito nocturno. Algo podrá elaborarse y reconducirse en nuestra vida que nos permita dormir a pierna suelta.

Para acabar, aplaudo las iniciativas que gravan las bebidas ultra-azucaradas. Un incremento del precio de algunos refrescos nada lights en Cataluña ha permitido una caída del 20% de su consumo en un año. La mejor bebida para la sed es el agua y en su defecto infusiones naturales y algunos zumos. Las bebidas alcohólicas y estimulantes tienen un gran potencial inflamatorio.

He leído en muchas ocasiones que escribir ayuda a sanar. Hay personas que se coartan porque la tinta sobre el blanco papel (o las letras en la pantalla) dan una trascendencia especial a los hechos y a los sentimientos. Yo soy muy de la broma y del juego, pero debo poner en valor lo especial que es crear una burbuja de intimidad y reflexión para ordenar las ideas y los hechos.

Un rato en el metro o el autobús, unos momentos en una recepción o en una cafetería pueden facilitar una manera constructiva y lúcida de afrontar emociones que a veces están enmarañadas. Crear una secuencia inteligible sobre qué, cuándo, cómo, por qué y quién o quiénes puede hacer aflorar la pestaña que abre soluciones. Pensar y sentir es importante, pero repensar y recrear (cuidado con resentir) puede ser clave.

Como digo en el libro, nuestros tres corazones deben estar alineados para fluir en la salud. Escribe, escríbete, escríbeme y si quieres compartamos viaje. Como puedes comprobar, en mi web hay un formulario de contacto al que siempre daré una respuesta.

Una de las mayores amenazas contra la salud que conocemos todos es el tabaquismo. Yo, que no fumo y tengo muy claro por qué, tengo dificultades para comprender el gusto por desoxigenarse. Que no me identifique no significa que no empatice. Al fin y al cabo, como decía el filósofo aquél, «nada de lo humano me es es ajeno». Entiendo que las personas que fuman en el momento que iniciaron el hábito no eran conscientes de lo que se les venía encima. Ansiedad, tos, mala circulación, dificultades respiratorias, envejecimiento prematuro, halitosis, dependencia emocional, aislamiento social parcial y facturas importantes (a 5 euros día por paquete son 1825 euros al año).

Son muchas las creencias erróneas que sostienen la práctica: que proporciona placer o que dejarlo produce mucho dolor. También hay quien teme al sobrepeso, aunque no es necesario engordar para abandonar ese sinsentido. Hay muchas justificaciones, trampas mentales que no se reconocen como tales. No podemos juzgarlo. Mejor buscar las emociones subyacentes a esa necesidad.

Evito ponerme pesado con las personas que fuman; ellos han tomado sus decisiones. No puedo estar de acuerdo; de hecho, siento pena. Espero que mejorando su habilidad para escuchar su cuerpo tomen por sí mismos las decisiones adecuadas. Apostar por la buena respiración, por recuperar el aliento también incide en la imagen de uno mismo y en su racionalidad. La persona que decide dejar de fumar no tiene por qué sufrir. Hay muchos textos que argumentan las razones.

Lo que sí hago es abrazar a los que rompen los barrotes y firman ellos mismos la orden de excarcelación. Para quien dé ese paso adelante podemos proponer tratamientos detox que multiplicarán los efectos benéficos de renunciar a la cuota de toxinas voluntarias que se esconden en las cajetillas.

Los que me conocen bien saben que soy un forofo del fútbol. De hecho, hubo un tiempo en que no descartábamos que pudiese dedicarme a ello en serio. Uso la primera persona del plural porque incluyo a los que, sabiendo de qué iba la cosa, veían en mí potencial. Actualmente disfruto del fútbol como espectador y me mantengo en forma haciendo ejercicio. Es muy importante sentir que cuidas de tu cuerpo y lo compensas del sedentarismo y del estrés de otro tipo de funciones. Como osteópata debo cuidar especialmente bien de mi físico para mantener la fuerza y sensibilidad precisas en los ajustes.

Acabo de leer un libro sobre la felicidad que se experimenta corriendo, de un conocido periodista deportivo catalán que se llama Arcadi Alibés. El libro es muy ameno. En sus dos primeras partes relata su experiencia como corredor de Maratones, su tesón, cómo consiguió entrar en el Club de los 7 Continentes (América divida en dos, Norte y Sur, más la Antártida). Explica con cierto entusiasmo cómo consiguió superar la «marquitis», esa obsesión por mejorar la marca personal rebajando cada vez más el tiempo invertido en recorrer 42195 metros. En la tercera parte, al menos en cuatro ocasiones recomienda “escucha a tu cuerpo”. No puedo estar más de acuerdo. Él lo propone para evitar lesiones. Afea la costumbre de negar el dolor, de no hacer caso a las señales de alarma. Padeció dos lesiones graves en los gemelos que le contrariaron pero también lo hicieron más sabio. Arcadi es un buen ejemplo de saber escuchar el cuerpo y de conseguir grandes metas a cambio.

Leo en El Periódico el artículo de una escritora que se llama Care Santos. Argumenta la dificultad para entregar un original a la editorial y que los lectores finales no detecten una errata. Cuenta la anécdota de que Juan Ramón Jiménez paró una impresión en pleno proceso para corregir una coma.

Cuando apenas me recupero de la pesadilla de las correcciones me doy cuenta de que el rigor es amigo y la intolerancia enemiga. Con el trabajo de poner negro sobre blanco las ideas, el parto de la estructura, la renuncia a muchos párrafos porque no adquieren la suficiente relevancia, las decisiones sobre lo personal y lo universal, evitar los malentendidos, no dejar las historias a medias… Una coma, un error de concordancia, unas letras intercambiadas y algún acento se debe perdonar, sobre todo si no es intencionado, repetitivo o confunde. Por mil veces que tus ojos pasen por el texto no detectas el error y es maravilloso que no dependa sólo de uno el resultado final. Gracias a todos los obsesivos y obsesivas que han revisado el texto de mi libro porque sin ellos nadie estaría tan contento. Sin un equipo, por mucho que uno se esfuerce, nunca se llega tan lejos como con el grupo.

Este año está siendo trascendente en lo que tiene que ver con las relaciones entre hombres y mujeres. Muchos acontecimientos desagradables han visto su contrapartida en la capacidad de reacción de las mujeres que denuncian y de los hombres que las apoyan. Somos una mayoría los que nos respetamos los unos a los otros, y esto no es fruto de un esfuerzo extraordinario sino de la comprensión de que no puede ser de otra manera.

Como comento en el libro, me siento afortunado por estar rodeado de mujeres en mi vida personal y por supuesto en la profesional. A la consulta acuden tanto hombres como mujeres. Esto me permite ser un testigo privilegiado de los cambios que afectan a la intimidad de las personas. Muchos hombres se ven liberados de las restricciones que imponía un modelo pasado de masculinidad. Muchas mujeres descubren su derecho a negarse (sin culpa) a peticiones inoportunas o gestos inadecuados. Entre los problemas que el cuerpo refleja con el dolor está esa falta de libertad que afortunadamente hoy está más cerca de su fin. El futuro habla de personas y no de estereotipos.

Estoy muy contento con la acogida que está teniendo mi libro, a muy pocos días de haber sido publicado. Ya lo ha leído gente cercana y algunos de mis pacientes. Muchos me agradecen que no sea sesudo pero tampoco flojo. Algunos que me reprochaban mi exceso de concentración mientras lo estaba gestando me dicen que ha valido la pena. Uno de los que ha hecho una de las primeras manifestaciones públicas de apoyo es Xevi Verdaguer, el reconocido neuropsicoinmunólogo. Es un terapeuta brillante y un buen compañero. Ha hecho mucho por sus pacientes y también por la profesión. Ha divulgado con gran talento una ciencia cargada de certezas y soluciones.

En el capítulo que dedico en el libro a la salud intestinal reflejo someramente lo mucho que debemos a la observación de los deshechos corporales, algo que no es para nada nuevo pero por un pudor impostado se despreció. Más que lo que dices, qué comes habla de ti: tu aparato excretor y los cambios positivos que incorpores se reflejarán automáticamente en algo que nos iguala a todos los humanos y a los animales. Así como no puede haber una casa sin taza de váter no puede haber un chequeo completo sin preguntar por el patrón intestinal.

En un suplemento de La Vanguardia leí un artículo muy bien hecho de Leticia García. En él da datos sobre una cosa de la que ya hablo a mi libro. Soy sensible a la atractivo de una mujer que haya escogido ponerse tacones pero a la vez me conmueve mucho más cualquier aspecto femenino que no implique el sacrificio de su salud. Los tacones utilizados de manera continúa todo el mundo sabe que son perjudiciales. Además de la pérdida de contacto con la tierra y la falta de estabilidad se fuerzan todas las estructuras locomotrices des de los dedos hasta el caderas y también la columna.

Tiene que ser la persona quien escoja qué quiere para su vida no la etiqueta, ni la necesitad de gustar ni las convenciones.

Felicito a las mujeres que en un momento dado, sea sobre una alfombra roja o en el supermercado hacen saber que la altura y la elegancia radican en quién son y en qué piensan y no en la distancia de sus talones sobre el suelo.

No cabía ni un alfiler. El espacio habilitado en la “Casa del Libro» para acoger a todos los amigos, familia, colegas, gente guapa, pacientes y lectores vivió uno de sus eventos más exitosos. La presentación de Aprende a escuchar tu cuerpo en la Rambla de Cataluña de Barcelona fue magnífica. Muchas ganas, buen clima emocional e intelectual. Tampoco faltó la interacción con el público ni la interpelación de Iosu de la Torre al autor Quim Vicent.

Algunos testimonios de pacientes generaron mucha emoción por su desatada generosidad. La larga cola de compradores y de peticiones de firmas sorprendió al mismo Quim Vicent. El libro empieza con muy buen pie un largo camino que será provechoso para todo el mundo, y también para PALLAPUPAS, la ONG beneficiaria, que compartió un simpático vídeo de agradecimiento.

¡Gracias a todo el mundo!