Bebedas con azúcar Quim Vicent

Cuando tengo un ratito – algo que no sé si por suerte o por desgracia es poco frecuente- leo la prensa o artículos sobre salud. Me ha llegado a las manos un trabajo muy minucioso que se hizo para valorar el consumo de refrescos edulcorados para niños pero de consumo habitual en personas de todas las edades. Para muchos expertos la ingesta de estas bebidas está detrás de lo que se está convirtiendo en una pandemia, es decir, el sobrepeso y la obesidad a ello hay que unir también el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes e incluso cáncer.

Resulta que un equipo importante de investigadores liderados por el Doctor Blecher analizaron la accesibilidad económica de cierta bebida en casi 82 países, de los cinco continentes, comparando las cifras en un intervalo de 27 años. ¿No os resulta alucinante un trabajo tan extenso en tiempo y en espacio?

Pues más impactante son los resultados publicados hace menos de un año: en 79 de los 82 países conforme han ido pasando los años se ha ido haciendo más asequible económicamente comprar bebidas y eso ha sido aún más exagerado en la medida de la pobreza del país. Los datos están balanceados no tienen que ver con la mejora de la renta per cápita de los países tienen que ver con las estrategias comerciales de las compañías. Ojalá pudiéramos decir lo mismo de alimentos verdaderos y sanos. Pero no es así. En la mayoría de los casos las frutas y las verduras, y a pesar de la evolución de las controvertidas semillas transgénicas, es más barato beber algo muy procesado con azúcar y edulcorantes que masticar una manzana.

En Cataluña la imposición de una tasa sobre este tipo de bebidas se ha saldado con una reducción de un 22% de su consumo y el ahorro de 107 calorías semanales por cada adulto. (Vall y López 2018).

te lo pide el cuerpo Quim Vicent

Lo confirman las estadísticas de la Seguridad Social local sobre incapacidad laboral. El dolor de espalda en hombres y el dolor articular en mujeres son los dos grandes caballos de Troya de la salud laboral. También es verdad que cuantificar el dolor emocional y manifestarlo cómo, dónde y ante quien toca es algo que ni nos planteamos hasta que no es muy tarde.

Según un estudio sobre el dolor, la rigidez articular, la inflamación se ha instalado como algo común en algo más de la mitad de la población. Afortunadamente en muchos casos es moderado. Pero el treinta por ciento de las mujeres con artritis padecen un dolor severo. A partir de los 18 años según (Jafarzadeh 2017) más de uno de cada dos hombres puede padecer artritis y en el caso de las mujeres más de dos de cada tres. En los artículos consultados, al parecer, un combinado de patologías acompaña el padecimiento de la artritis. La inflamación articular aparece en la mitad de las personas que padecen lo que se llama una salud delicada o pobre. Se da en una de cada tres personas con obesidad o con enfermedades cardiacas. Diagnosticada en cuatro de cada diez personas con diabetes. Estas patologías pueden ser aisladas o ir combinadas. Es fácil que una obesidad severa, sobrecargue el corazón, explique una diabetes tipos dos y que haya dolor articular e hinchazón. Pero quiero poner el acento en algo que también está reconocido científicamente (Barbour,2016) el 56’5% de las personas con artritis padecen un estrés psicológico grave. Y lo que es peor, probablemente esa situación de alerta emocional es tan duradera y está tan normalizada, que ni siquiera son conscientes. Estamos hablando exclusivamente de casos diagnosticados y todos sabemos que también hay muchos casos sin etiquetar. Lo que da escalofríos es que las previsiones avaladas por rigurosas fórmulas científicas señalan que en 2040 las cifras se habrán disparado un 30% más.

Mi trabajo y el de mis colegas está destinado a frenar estas aciagas perspectivas, proponemos cambios en el estilo de vida y no porque lo digamos nosotros sino porque “te lo pide el cuerpo”.

Quim Vicent Cuerpo y Mente

Aquí os ponemos en enlace a la versión digital de la entrevista que tantas alegrías nos ha dado a los editores de “CuerpoyMente”, a mí y sobre todo espero que a los lectores. El titular es «El cuerpo nos informa claramente de nuestras emociones» y apostillan de mi boca: “un síntoma no debería ser nuestro enemigo, sino un aliado que avisa de que algo no funciona bien. Por eso es importante escuchar al cuerpo y estar atentos a lo que nos dice”.

Los que me seguís en redes sociales, en Instagram @QuimVicentSardinero por ejemplo, ya habréis visto cómo en casa disfrutamos de ver la entrevista en papel y claro está de la revista entera. Está supercuidada, a nivel gráfico ha conseguido crear una identidad, pero sobretodo la sigo por que conoces a profesionales muy interesantes que reflexionan y profundizan en algo que a estas alturas compartimos como pasión: La relación cuerpo mente, su manifestación como salud, enfermedad, las consecuencias de las elecciones que hagas respecto a tu estilo de vida y la energía que inviertas en “Aprende a escuchar tu cuerpo”. Gracias Aurora Gonzalo, no es la primera ni la segunda vez que te lo agradezco, pero no será la última, seguro.

Quim Vicent artrosis

Uno de cada cuatro norteamericanos, según datos recogidos en 2016, sufren artritis. Estos son datos recientemente publicados sobre una muestra que alcanza el 95% de la población. Eso quiere decir que muchas personas de esa parte del continente sufren dolor, rigidez, limitación en el movimiento e incluso hinchazón. Todos estos síntomas podrían explicar una reducción de la movilidad, del ejercicio físico, del rendimiento laboral y de la participación en actividades sociales. Y es algo que podemos cambiar. Como cuento en mi libro “Aprende a escuchar tu cuerpo” hay esperanza para mejorar la salud si estás dispuesto a comprender qué te explica el cuerpo a través del dolor, qué te callas y cómo vives.

Dejadme seguir comentándoos los datos. En aquellos estados donde hay un menor nivel cultural y un menor nivel económico se dan cifras tan escalofriantes como la afectación de uno de cada tres adultos mayores de 18 años. En todo muchos lugares, pero especialmente en EEUU es más barato comprar comida muy procesada, con alto contenido de grasas, proteínas de baja calidad y azúcares cargados de elementos inflamatorios que frutas y verduras. Las compañías de comida rápida ofrecen menús con productos que deberían tener un coste alto – ya que se consume mucho pasto, mucha agua, mucho transporte y mucha maquinaria- a precios irresistibles para algunos y los únicos asumibles para otros. Patatas fritas, carne triturada, pan endulzado y refresco con burbujas en grandes porciones a precios ridículos. Todo ello acompañado de un marketing universal, colorido machacón con juguetes coleccionables para niños y a veces hasta miniparques de atracciones. Son unos cracs los equipos de desarrollo de esas empresas para hacer parecer atractivo lo que en realidad es un horror, sobre todo si se abusa. Personal sobrecargado, largas colas, comida sin alma, espacios estridentes, todo pensado para que entres consumas y te vayas.

Son tan caras y tan exóticas las frutas y verduras (las patatas, las calabazas y el arroz no cuentan) para algunos norteamericanos que existen entidades que están enseñando a plantar huertos en las áreas terrosas de las aceras. Hay niños que nunca habían visto un tomate, un pepino o una lechuga. Para ellos seguir el proceso del trabajo de la tierra, el sembrado, el riego, la maduración y la recogida de los frutos está siendo una experiencia insólita y muy estimulante. No dejemos que las grandes compañías dicten nuestras dietas, recurramos a los productos de proximidad, lo más ecológicos y naturales posibles. No olvidemos nunca la fibra, como decimos los psiconeuroinmunólogos nuestras cacas nos dicen mucho de nuestra salud. Cocinémoslos nosotros mismos, eso nos aportará mucho más que la ausencia de dolor y mucho más que una pastilla que ahoga el grito del cuerpo que nos pide no más comida basura.

Dolores Quim Vicent

Las mujeres son especialmente tolerantes al dolor, sin embargo, el dolor articular incapacita a muchas de ellas. Las mujeres siguen llevando mucho peso encima y no me refiero al IMC, al índice de masa corporal, me refiero a peso moral y de trabajo. La crianza de los niños, la atención de los mayores, los acompañamientos en las crisis de salud de los allegados sigue siendo femenina. Por mucho que hayamos introducido en nuestro vocabulario la palabra conciliación y cuidemos algunos gestos para que parezca que estamos más implicados, por mucho que los hombres empecemos a sentirnos culpables de no haber aportado la mitad exacta de implicación en la casa y nuestros hijos sigue sin ser lo mismo. Estoy generalizando, lo sabéis, hay excepciones de padres superpadres. Pero, siendo honestos, lo que abundan son las supermadres o las supermujeres. La maternidad no es obligatoria como tampoco es obligatorio que ser madre sea estresante. Lo que sí que te da muchos números para estar estresada es ser mujer. Más si el dinero no te llega (la brecha salarial), si tu profesión no te llena (techo de cristal) cuesta comunicarse bien con el entorno por falta de interlocutores, valor o tiempo. Lo que te queda más a mano es comida que no te conviene o te frustrarte al negarte caprichos calóricos que te sacarían de la talla 40.

Los hombres también sufrimos dolor pero estamos tan poco acostumbrados a reconocerlo, expresarlo y combatirlo de modo sano que seguimos mirando con cariño deportes en los que sus practicantes no sufran dolor y mucho. No me refiero sólo al boxeo o las ultramaratones el futbol -que particularmente me apasiona- raramente salen completamente ilesos todos los jugadores de un partido. Sobre el dolor emocional…ese lo expresan claramente nuestros cuerpos y por eso debo recomendar mi libro “Aprende a escuchar tu cuerpo”.

Hace poco leí un artículo sobre los enormes resultados que están obteniendo colegas ostéopatas especializados en animales, en ese caso concreto se trataba de caballos. Mi interés primordial son las personas, ya lo sabéis. Sabéis también que disfruto con humanos de todas las edades y condiciones. Pero entiendo que trabajar con animales no humanos es una gran oportunidad para demostrar la eficacia de de nuestra disciplina. Los animales, como los niños, no mienten. No pueden ser acusados de estar bajo el influjo del efecto placebo. No sé como es trabajar, con perros, gatos o caballos, nos falta la palabra que es algo que siempre reivindico, pero estoy seguro que los colegas incluso sin palabras comunican con sus pacientes y estos reconocen las intenciones y las curas. Osteópatas se están incorporando al elenco de expertos que tratan animales usados en la competición. Los atletas humanos o no humanos se benefician también de la magia y de la ciencia de la osteopatía La gente que necesita competir no suele dar puntada sin hilo.

Dialogo por Quim Vicent

Hoy escribo motivado por una autora muy interesante, hija de un hombre no menos interesante y que van camino de fundar la saga de sabios: los Punset. Este post me lo ha inspirado Elsa, no Eduard el eminente divulgador científico. En una cápsula televisiva emitida ya hace años en un programa en el que también participé «Entre todos la dos”, Elsa Punset lanzaba una pregunta al aire: » ¿Qué has hecho el día de hoy para cuidar de tu mente?» A diferencia de actividades por todos reconocidas como imprescindibles para el cuerpo como: dormir, lavarse o comer estamos muy poco comprometidos con la sala de mando de tantas de nuestras apuestas y actos: las emociones. Las emociones las ignoramos, las restringimos, las reubicamos, las aplastamos o simplemente las despreciamos. Y así nos va.

Las emociones, bien lo saben los que se dedican al neuromarketing, son las que determinan muchos de los compromisos financieros que adquirimos, sobre todo los más importantes. Como os cuento en el libro «Aprende a escuchar tu cuerpo» son las emociones las que os traen a mi consulta, aunque no soy psicólogo – por cierto, mi hermano Xavier que trabaja en Arvila Magna sí lo es -.  Tú y yo nos vemos y trabajamos juntos por que en algún momento, una o más emociones no tuvieron en ti el eco que merecían y han solo han encontrado una rendija para la escucha a través del síntoma físico.

Para Elsa Punset aprender a cuidar y entrenar nuestra mente es el gran reto del siglo XXI. La escritora y filósofa apunta la necesidad de la empatía y como método para practicarla propone la escucha atenta. Escuchar al menos unos minutos a alguien otro sin juicio, sin interrumpir, sin apostillar, en un lugar adecuado, sin distracciones y con una postura cómoda, Elsa nos propone pasar diez minutos prestando total atención a alguien con quien haya confianza. Nos pide crear un espacio relajado, con total atención y respeto. Que las interrupciones no lo sean ni verbales ni gestuales. «Cuando te sientes escuchado, te sientes respetado, ahí se crea un vínculo de confianza con quien te escucha y se abre una oportunidad para resolver tus conflictos». Elsa Punset ha explicado muy bien algo que predico y práctico, es bueno para mi vida profesional y para mi vida personal. Es algo lo que todos somos capaces. Aunque sin un entrenamiento consciente podemos dejar que se nos escape la vida sin experimentarlo.

Aprende a escuchar tu cuerpo Quim Vicent para Pallapupas

Angie Rosales fundadora de Pallapupas

Los beneficios generados por la venta de mi libro «Aprende a escuchar tu cuerpo» son incontables y uno de los más importantes es porque contribuye a la maravillosa tarea de los Pallapupas. Un video suyo en la presentación del libro en la casa del ídem amenizó el gran evento y nos elevó más si cabe el ánimo.

La organización sin ánimo de lucro llamada Pallapupas – humor de hospital y teatro social- surgió con la intención de chutar de optimismo a las personas de todas las edades que por problemas de salud están viviendo sus horas más aciagas. Es muy grande la capacidad terapéutica de los profesionales del humor, ¿y por qué no? del amor, que acompañan sorpresivamente y con destreza las esperas en los servicios sanitarios más exigentes emocionalmente. Y lo que era un secreto a voces, una realidad percibida tiene ahora la validación científica. No me sorprende, pero me alegra.

Leo literalmente: “Un estudio elaborado por la Unidad de Psicooncología del ICO revela que la intervención de los payasos de hospital reduce la tristeza y el aburrimiento y aumenta la felicidad y la risa de los pacientes enfermos de cáncer”. Es algo que han constatado tanto en aquejados y familiares como en los profesionales. De pronto estos artistas se convierten en los mensajeros de esperanza y alegría que tanto ayudan a la sanación. ¿Os podíais imaginar que casi 70.000 personas se han beneficiado en estos tres últimos años de la carga positiva de los miembros de Pallapupas.org?

Vender muchos ejemplares del libro no sólo significa llegar a más gente, sentir que más personas incrementan su capacidad para responsabilizarse de su salud, para encontrarse mejor para reconciliarse con su cuerpo. Si multiplicar las ventas puede servir para que los Pallapupas, grandes ya de por sí, puedan ser más grandes y llegar más lejos entenderéis el porqué de la primera frase de este post: “Los beneficios generados por la venta de mi libro «Aprende a escuchar tu cuerpo» son incontables”.

Quim Vicent Aprende a escuchar tu cuerpo

Un fenómeno nuevo, o no tan nuevo, son los influencers. No es una figura que conozca mucho por que la revolución digital y el criterio sobre las cosas me pide más desconectarme, al menos un poco, que enchufarme al tsunami de información. No puedo promover que escuchemos nuestros cuerpos y pasarme la vida descentrado.

Los adolescentes (no en vano adolecer es tener una carencia) ven en personas con carisma y arrojo modelos que les divierten y les inspiran. Los adolescentes necesitan diferenciarse de las generaciones precedentes y hablan, se mueven, visten y parece que ven el mundo según su prisma particular. La revolución hormonal tiene en este momento un loco apogeo. Los adolescentes vienen poco a las consultas pero cuando lo hacen suelen obtener un gran rendimiento.

No podemos minusvalorar el poder que ejercen estos elegidos, entre otras cosas por que todos queremos ser influencers. Cuando uno trabaja, escribe o comunica uno quiere ejercer con mayor o menor intensidad una influencia, y para los que nos dedicamos a la salud es casi una necesidad. Cuando comprendes el daño que hacen ciertos hábitos y el bien que promueven otros te encantaría «convencer» a todos que tomen el camino de la salud, que apuesten por el autocuidado.

Me gusta, y en eso coincido con mis colegas de Arvila Magna, explicar qué sentido tiene lo que recomiendo por que más allá de la influencia está el libre albedrío, la conciencia personal y el apego o no al estar bien. No puedo acabar este post sin recordar a una sevillana que conocí hace medio año @Marialeonstyle. Resulta que ella es Influencer de verdad y más que los k de seguidores que pueda tener (no le falta mucho para 100.000) me importa su simpatía, su inteligencia y su naturalidad.

Quim Vicent Aprende a escuchar tu cuerpo

El domingo, en un viaje relámpago a Madrid tuve la oportunidad de ofrecer una ponencia en Biocultura. Fue un éxito. Había mucho público y su calidez compensó con creces el frío mesetario. Hablé sobre «Cómo prevenir y aliviar los síntomas que afectan al cuerpo».

Pude invitar a los asistentes a prestar atención a los mensajes que les manda el cuerpo. Mi objetivo era que comprendieran sus dolencias, sus enfermedades o disfunciones y cómo corregirlas. Se trata de un público muy especial el que acude con regularidad a este tipo de eventos y eso se nota. Pero a decir verdad las charlas me gusta darlas en todo tipo de contextos. BioCultura, es muy importante a nivel europeo. Es una Feria Internacional de Productos Ecológicos y Consumo Responsable.