Honorar el Cos Quim Vicent

Sé que la invitación a “Aprende a escuchar tu cuerpo” no es la más original que habéis podido recibir en la vida. El que si nos pareció a la editorial y a mí es que podía ser una buena manera resumir mi propuesta. Al fin y al cabo, eres tú quien tiene que saber qué te pasa y por qué te pasa para mantener una buena salud. Yo y mis compañeros de la Clínica Arvila y de profesión queremos ser un puente no un destino. La atención holística e integrativa aspira a que cada persona sea también autónoma en su autosanación.

En la red he visto algunas noticias que están vinculadas a la misma idea, pero no a mi libro. Espero que a estas alturas ya sea sólo lo “mío” libro y sea más lo “nuestro” libro porque lo habéis leído y os lo habéis hecho un poco vuestro. También he visto que alguien con quien no tengo nada a ver ni conceptual ni personalmente está vendiendo charlas con el mismo nombre.

En plan anécdota me llamó la atención que se emplearan las mismas palabras “Aprende a escuchar tu cuerpo” en el blog de una chica de Puerto Rico para promover una técnica que se llama Focousing. Resulta que el huracán María ha dejado daños y muchas secuelas materiales pero ahora reparan en las emocionales y una vez solucionada, aunque sea precariamente la supervivencia, se dan cuenta que tienen que volver a vivir, y hacerlo con calidad, serenidad y salud. Tres días antes a un diario mexicano se hablaba de la meditación. Dice que si durante la meditación ninguna molestia corporal se hace más intensa hay que hacer caso porque es este momento donde el cuerpo se está expresando. Son dos ejemplos de cómo un mismo título puede acompañar ideas paralelas, pero no idénticas.

Más profundo para mí es el escrito que el uno de noviembre Madisyn Taylor desde California hizo correr vía digital. Un artículo muy interesante con el nombre Escuchando nuestros cuerpos y subtitulado “Tu cuerpo tiene todas las respuestas para restaurarse a sí mismo y convertirse en lo mejor que puede ser”. Taylor ya a la primera línea dice que el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu es el que nos permite experimentar la buena salud. Cómo yo también intento explicar a mi libro hay periodos diversos, hay etapas, a veces toca estar muy activo, otros hay que pararse y otros bastante tenemos con desintoxicarnos. Emplea muy pocas líneas, pero coincidimos en todo. Dice que si tenemos dolor de estómago hace falta que nos preguntemos qué hay de nuestra existencia ¿qué nos está costando digerir? Después da más ejemplos, pero sobre todo me gusta un concepto que a mí se me había escapado en mi propio proceso reflexivo. Ella emplea la palabra honrar los mensajes de nuestros cuerpos. Encuentro fuerte la expresión. Honrar lo que nuestro cuerpo nos dice para ella es el primer y necesario paso para por la restauración, la sanación y la revitalización.

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