Antes de Navidad no os quise agobiar sobre decisiones que tienen que ver con el consumo: no me gusta aguar las fiestas. Sí que os pedí un regalo con trampa porque entendí que pidiéndoos yo ese regalo en realidad sentía que erais vosotros los que salíais beneficiados. Bueno, en realidad todos. Ahora llega uno de los momentos del año que los profesionales de la hostelería temen más. Hay una disminución del volumen de negocio porque mucha gente tiene dificultades para afrontar los pagos de los excesos natalicios. Muchas personas se sienten agobiadas por que no llegan a fin de mes y por que donde había euforia ahora hay arrepentimiento. Lo curioso es que nos pasa cada año y nos pasa con muchas cosas.

Personalmente comprendo muy bien a las personas que gastan demasiado por dos razones. La primera ya la apunté en el post de antes de las Fiestas, un montón de gente confunde el vacío existencial con la necesidad de objetos materiales. La ropa tienta porque nos puede crear la ilusión de parecer otros, los artículos de decoración también porque a todos nos gustan las cosas bellas, los gadgets electrónicos que prometen nuevos superpoderes, la lista podría ser infinita. Mucho de lo que se puede pagar con dinero se cuela en un pozo sin fondo que sólo se limita con un trabajo personal. Pero también es cierto comprar y gastar nos está definiendo como generación. Así es que tal y como están montadas las cosas en el mundo occidental y oriental (los consumidores asiáticos están enfervorecidos, sólo hay que ver como desfilan en las tiendas de lujo de Paseo de Gracia o la Castellana). No hace falta tener un Shopingdisorder o ser shopalcolico para desajustar los presupuestos y sentir que la manga no llega al brazo. Hay quien de modo perverso o ignorante dice que comprar puede ser una terapia. Eso es falso.

Mi total identificación con aquellas personas que se sienten agobiados por que sus recursos económicos no cubren las facturas se debe a una experiencia que tuve hace una década. ¿Se puede tener 33 años, una familia, deber un millón de euros y sobrevivir? Eso le explico en el libro cuyos beneficios, ya lo sabéis todos, van íntegramente a los Pallapupas.org

Quim Vicent Pallapupas

Llegan unas fechas en las que hay tantos tópicos que hasta estos se confunden con adornos dorados, verdes y rojos. No voy a enrollarme con lo del consumismo, la confusión del tener con el ser, la importancia de darse cuenta de lo importante. Hemos de entender que uno debe equivocarse, en ocasiones muchas veces, para comprender que el vacío existencial que a veces experimentamos no se solventa gastando dinero. Llegamos cansados a final de año, necesitamos un poco de paz, menos reproches y más disfrutar… Todo esto para pedirte que me hagas un regalo. Antes de decidir ciertos gastos dedica unos minutos a saber quién es Angie Rosales una de las actrices que integran Pallapupas.

Regálame, regálate, regálale unos minutos a Angie Rosales, y su charla TED en Barcelona. Angie Rosales es una genia. ¿No te lo crees? ¿Porque estás tardando tanto en hacer este regalo? Te lo prometo vas a emocionarte, a crecer, a alucinar… En mi opinión ofrece los mejores argumentos que pueden darse sobre porque vale la pena echar una mano a Pallapupas. ¿Y sabes lo mejor de todo eso? Que, aunque tu decisión sea sacarte el bolsillo o aporrear la tarjeta de crédito, quien sale ganando de la experiencia serás tú.

No me cansaré de repetirlo, los beneficios de la venta del libro “Aprende a Escuchar tu cuerpo” están destinados íntegramente a los Pallapupas, bueno, a ellos no, a los que disfrutan de su trabajo aunque disfrutar cuando se están en una UCI, un quirófano, un centro oncológico o una unidad psiquiátrica parece un lujo imposible. Dicen, y está demostrado en Estados Unidos pero también aquí, que consiguen proteger espacios de libertad cuando todo parece que va a ser arrasado por la dureza de las circunstancias.

Honorar el Cos Quim Vicent

Sé que la invitación a “Aprende a escuchar tu cuerpo” no es la más original que habéis podido recibir en la vida. El que si nos pareció a la editorial y a mí es que podía ser una buena manera resumir mi propuesta. Al fin y al cabo, eres tú quien tiene que saber qué te pasa y por qué te pasa para mantener una buena salud. Yo y mis compañeros de la Clínica Arvila y de profesión queremos ser un puente no un destino. La atención holística e integrativa aspira a que cada persona sea también autónoma en su autosanación.

En la red he visto algunas noticias que están vinculadas a la misma idea, pero no a mi libro. Espero que a estas alturas ya sea sólo lo “mío” libro y sea más lo “nuestro” libro porque lo habéis leído y os lo habéis hecho un poco vuestro. También he visto que alguien con quien no tengo nada a ver ni conceptual ni personalmente está vendiendo charlas con el mismo nombre.

En plan anécdota me llamó la atención que se emplearan las mismas palabras “Aprende a escuchar tu cuerpo” en el blog de una chica de Puerto Rico para promover una técnica que se llama Focousing. Resulta que el huracán María ha dejado daños y muchas secuelas materiales pero ahora reparan en las emocionales y una vez solucionada, aunque sea precariamente la supervivencia, se dan cuenta que tienen que volver a vivir, y hacerlo con calidad, serenidad y salud. Tres días antes a un diario mexicano se hablaba de la meditación. Dice que si durante la meditación ninguna molestia corporal se hace más intensa hay que hacer caso porque es este momento donde el cuerpo se está expresando. Son dos ejemplos de cómo un mismo título puede acompañar ideas paralelas, pero no idénticas.

Más profundo para mí es el escrito que el uno de noviembre Madisyn Taylor desde California hizo correr vía digital. Un artículo muy interesante con el nombre Escuchando nuestros cuerpos y subtitulado “Tu cuerpo tiene todas las respuestas para restaurarse a sí mismo y convertirse en lo mejor que puede ser”. Taylor ya a la primera línea dice que el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu es el que nos permite experimentar la buena salud. Cómo yo también intento explicar a mi libro hay periodos diversos, hay etapas, a veces toca estar muy activo, otros hay que pararse y otros bastante tenemos con desintoxicarnos. Emplea muy pocas líneas, pero coincidimos en todo. Dice que si tenemos dolor de estómago hace falta que nos preguntemos qué hay de nuestra existencia ¿qué nos está costando digerir? Después da más ejemplos, pero sobre todo me gusta un concepto que a mí se me había escapado en mi propio proceso reflexivo. Ella emplea la palabra honrar los mensajes de nuestros cuerpos. Encuentro fuerte la expresión. Honrar lo que nuestro cuerpo nos dice para ella es el primer y necesario paso para por la restauración, la sanación y la revitalización.

Escuela con Quim Vicent

Charla para niñas y niños de 7 y 8 años. Tema: Juguemos a conocer nuestro cuerpo.

El miércoles pasado fue un día muy especial para mí, porque fui a la Escuela Ausiàs March, de Barcelona, a dar una charla a niños y niñas de 7 y 8 años, alumnos de la profesora Maria Assumpció Clota. Les conté que la respiración nos hace sentir mejor y más relajados. Les encantó el modelo anatómico de esqueleto que les llevé y todos quisieron tocarlo y comprobar cómo se mueven los huesos del cuerpo. Finalmente hicimos un poco de “magia”: pusimos purpurina roja y agua dentro de un bote de cristal y pudimos comprobar que, cuando nos enfadamos, la purpurina ocupa todo el vaso y, cuando nos relajamos y respiramos tranquilamente, la purpurina baja hacia el fondo y el agua queda más transparente. Todo el mundo se llevó la receta a casa para hacerlo con la familia.

Bebedas con azúcar Quim Vicent

Cuando tengo un ratito – algo que no sé si por suerte o por desgracia es poco frecuente- leo la prensa o artículos sobre salud. Me ha llegado a las manos un trabajo muy minucioso que se hizo para valorar el consumo de refrescos edulcorados para niños pero de consumo habitual en personas de todas las edades. Para muchos expertos la ingesta de estas bebidas está detrás de lo que se está convirtiendo en una pandemia, es decir, el sobrepeso y la obesidad a ello hay que unir también el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes e incluso cáncer.

Resulta que un equipo importante de investigadores liderados por el Doctor Blecher analizaron la accesibilidad económica de cierta bebida en casi 82 países, de los cinco continentes, comparando las cifras en un intervalo de 27 años. ¿No os resulta alucinante un trabajo tan extenso en tiempo y en espacio?

Pues más impactante son los resultados publicados hace menos de un año: en 79 de los 82 países conforme han ido pasando los años se ha ido haciendo más asequible económicamente comprar bebidas y eso ha sido aún más exagerado en la medida de la pobreza del país. Los datos están balanceados no tienen que ver con la mejora de la renta per cápita de los países tienen que ver con las estrategias comerciales de las compañías. Ojalá pudiéramos decir lo mismo de alimentos verdaderos y sanos. Pero no es así. En la mayoría de los casos las frutas y las verduras, y a pesar de la evolución de las controvertidas semillas transgénicas, es más barato beber algo muy procesado con azúcar y edulcorantes que masticar una manzana.

En Cataluña la imposición de una tasa sobre este tipo de bebidas se ha saldado con una reducción de un 22% de su consumo y el ahorro de 107 calorías semanales por cada adulto. (Vall y López 2018).

te lo pide el cuerpo Quim Vicent

Lo confirman las estadísticas de la Seguridad Social local sobre incapacidad laboral. El dolor de espalda en hombres y el dolor articular en mujeres son los dos grandes caballos de Troya de la salud laboral. También es verdad que cuantificar el dolor emocional y manifestarlo cómo, dónde y ante quien toca es algo que ni nos planteamos hasta que no es muy tarde.

Según un estudio sobre el dolor, la rigidez articular, la inflamación se ha instalado como algo común en algo más de la mitad de la población. Afortunadamente en muchos casos es moderado. Pero el treinta por ciento de las mujeres con artritis padecen un dolor severo. A partir de los 18 años según (Jafarzadeh 2017) más de uno de cada dos hombres puede padecer artritis y en el caso de las mujeres más de dos de cada tres. En los artículos consultados, al parecer, un combinado de patologías acompaña el padecimiento de la artritis. La inflamación articular aparece en la mitad de las personas que padecen lo que se llama una salud delicada o pobre. Se da en una de cada tres personas con obesidad o con enfermedades cardiacas. Diagnosticada en cuatro de cada diez personas con diabetes. Estas patologías pueden ser aisladas o ir combinadas. Es fácil que una obesidad severa, sobrecargue el corazón, explique una diabetes tipos dos y que haya dolor articular e hinchazón. Pero quiero poner el acento en algo que también está reconocido científicamente (Barbour,2016) el 56’5% de las personas con artritis padecen un estrés psicológico grave. Y lo que es peor, probablemente esa situación de alerta emocional es tan duradera y está tan normalizada, que ni siquiera son conscientes. Estamos hablando exclusivamente de casos diagnosticados y todos sabemos que también hay muchos casos sin etiquetar. Lo que da escalofríos es que las previsiones avaladas por rigurosas fórmulas científicas señalan que en 2040 las cifras se habrán disparado un 30% más.

Mi trabajo y el de mis colegas está destinado a frenar estas aciagas perspectivas, proponemos cambios en el estilo de vida y no porque lo digamos nosotros sino porque “te lo pide el cuerpo”.

Quim Vicent Cuerpo y Mente

Aquí os ponemos en enlace a la versión digital de la entrevista que tantas alegrías nos ha dado a los editores de “CuerpoyMente”, a mí y sobre todo espero que a los lectores. El titular es “El cuerpo nos informa claramente de nuestras emociones” y apostillan de mi boca: “un síntoma no debería ser nuestro enemigo, sino un aliado que avisa de que algo no funciona bien. Por eso es importante escuchar al cuerpo y estar atentos a lo que nos dice”.

Los que me seguís en redes sociales, en Instagram @QuimVicentSardinero por ejemplo, ya habréis visto cómo en casa disfrutamos de ver la entrevista en papel y claro está de la revista entera. Está supercuidada, a nivel gráfico ha conseguido crear una identidad, pero sobretodo la sigo por que conoces a profesionales muy interesantes que reflexionan y profundizan en algo que a estas alturas compartimos como pasión: La relación cuerpo mente, su manifestación como salud, enfermedad, las consecuencias de las elecciones que hagas respecto a tu estilo de vida y la energía que inviertas en “Aprende a escuchar tu cuerpo”. Gracias Aurora Gonzalo, no es la primera ni la segunda vez que te lo agradezco, pero no será la última, seguro.

Quim Vicent artrosis

Uno de cada cuatro norteamericanos, según datos recogidos en 2016, sufren artritis. Estos son datos recientemente publicados sobre una muestra que alcanza el 95% de la población. Eso quiere decir que muchas personas de esa parte del continente sufren dolor, rigidez, limitación en el movimiento e incluso hinchazón. Todos estos síntomas podrían explicar una reducción de la movilidad, del ejercicio físico, del rendimiento laboral y de la participación en actividades sociales. Y es algo que podemos cambiar. Como cuento en mi libro “Aprende a escuchar tu cuerpo” hay esperanza para mejorar la salud si estás dispuesto a comprender qué te explica el cuerpo a través del dolor, qué te callas y cómo vives.

Dejadme seguir comentándoos los datos. En aquellos estados donde hay un menor nivel cultural y un menor nivel económico se dan cifras tan escalofriantes como la afectación de uno de cada tres adultos mayores de 18 años. En todo muchos lugares, pero especialmente en EEUU es más barato comprar comida muy procesada, con alto contenido de grasas, proteínas de baja calidad y azúcares cargados de elementos inflamatorios que frutas y verduras. Las compañías de comida rápida ofrecen menús con productos que deberían tener un coste alto – ya que se consume mucho pasto, mucha agua, mucho transporte y mucha maquinaria- a precios irresistibles para algunos y los únicos asumibles para otros. Patatas fritas, carne triturada, pan endulzado y refresco con burbujas en grandes porciones a precios ridículos. Todo ello acompañado de un marketing universal, colorido machacón con juguetes coleccionables para niños y a veces hasta miniparques de atracciones. Son unos cracs los equipos de desarrollo de esas empresas para hacer parecer atractivo lo que en realidad es un horror, sobre todo si se abusa. Personal sobrecargado, largas colas, comida sin alma, espacios estridentes, todo pensado para que entres consumas y te vayas.

Son tan caras y tan exóticas las frutas y verduras (las patatas, las calabazas y el arroz no cuentan) para algunos norteamericanos que existen entidades que están enseñando a plantar huertos en las áreas terrosas de las aceras. Hay niños que nunca habían visto un tomate, un pepino o una lechuga. Para ellos seguir el proceso del trabajo de la tierra, el sembrado, el riego, la maduración y la recogida de los frutos está siendo una experiencia insólita y muy estimulante. No dejemos que las grandes compañías dicten nuestras dietas, recurramos a los productos de proximidad, lo más ecológicos y naturales posibles. No olvidemos nunca la fibra, como decimos los psiconeuroinmunólogos nuestras cacas nos dicen mucho de nuestra salud. Cocinémoslos nosotros mismos, eso nos aportará mucho más que la ausencia de dolor y mucho más que una pastilla que ahoga el grito del cuerpo que nos pide no más comida basura.

Dolores Quim Vicent

Las mujeres son especialmente tolerantes al dolor, sin embargo, el dolor articular incapacita a muchas de ellas. Las mujeres siguen llevando mucho peso encima y no me refiero al IMC, al índice de masa corporal, me refiero a peso moral y de trabajo. La crianza de los niños, la atención de los mayores, los acompañamientos en las crisis de salud de los allegados sigue siendo femenina. Por mucho que hayamos introducido en nuestro vocabulario la palabra conciliación y cuidemos algunos gestos para que parezca que estamos más implicados, por mucho que los hombres empecemos a sentirnos culpables de no haber aportado la mitad exacta de implicación en la casa y nuestros hijos sigue sin ser lo mismo. Estoy generalizando, lo sabéis, hay excepciones de padres superpadres. Pero, siendo honestos, lo que abundan son las supermadres o las supermujeres. La maternidad no es obligatoria como tampoco es obligatorio que ser madre sea estresante. Lo que sí que te da muchos números para estar estresada es ser mujer. Más si el dinero no te llega (la brecha salarial), si tu profesión no te llena (techo de cristal) cuesta comunicarse bien con el entorno por falta de interlocutores, valor o tiempo. Lo que te queda más a mano es comida que no te conviene o te frustrarte al negarte caprichos calóricos que te sacarían de la talla 40.

Los hombres también sufrimos dolor pero estamos tan poco acostumbrados a reconocerlo, expresarlo y combatirlo de modo sano que seguimos mirando con cariño deportes en los que sus practicantes no sufran dolor y mucho. No me refiero sólo al boxeo o las ultramaratones el futbol -que particularmente me apasiona- raramente salen completamente ilesos todos los jugadores de un partido. Sobre el dolor emocional…ese lo expresan claramente nuestros cuerpos y por eso debo recomendar mi libro “Aprende a escuchar tu cuerpo”.

Hace poco leí un artículo sobre los enormes resultados que están obteniendo colegas ostéopatas especializados en animales, en ese caso concreto se trataba de caballos. Mi interés primordial son las personas, ya lo sabéis. Sabéis también que disfruto con humanos de todas las edades y condiciones. Pero entiendo que trabajar con animales no humanos es una gran oportunidad para demostrar la eficacia de de nuestra disciplina. Los animales, como los niños, no mienten. No pueden ser acusados de estar bajo el influjo del efecto placebo. No sé como es trabajar, con perros, gatos o caballos, nos falta la palabra que es algo que siempre reivindico, pero estoy seguro que los colegas incluso sin palabras comunican con sus pacientes y estos reconocen las intenciones y las curas. Osteópatas se están incorporando al elenco de expertos que tratan animales usados en la competición. Los atletas humanos o no humanos se benefician también de la magia y de la ciencia de la osteopatía La gente que necesita competir no suele dar puntada sin hilo.